Un bizcocho que se bebe él solito un brick de nata, un bote de leche condensada y una botellita de leche evaporada… tenía que verlo! El resultado, UNA MARAVILLA!
De esta tarta, inspirada en una que ví en algún número especial de la revista Telva, me contaba mi amigo y gran cocinero Raúl (no tiene blog de cocina y es una pena!) que es una tarta típica de America latina, en especial de Nicaragua y México… sólo que allí, en vez de con frutos rojos, la toman con merengue.
Me apeteció hacerla este fin de semana para una cenita con amigos (tenéis el éxito asegurado, os lo garantizo!), pero creo que también es ideal para los que vayáis a celebrar San Valentín… y es que, sin duda, es pura PASIÓN!



























