lunes, 19 de junio de 2017

PASTEL DE COLIFLOR CON FLORES DE BRÓCOLI Y ZANAHORIA


Yo no me aburro ni cuando me cuido, os lo puedo asegurar. Y, para demostrároslo, mirad que pastel tan bonito, suave y delicioso tenemos hoy para cenar...  Además es un poco entretenido pero muy-muyyy fácil de hacer, como a mi me gusta ¡!!!


Según os estoy escribiendo y me veo en la pisci con Gus en bikini y este pastel, me está viniendo a la cabeza un texto que leí hace poco y que quiero compartir con vosotr@s, porque me parece un tema muy importante y con el que no puedo estar más de acuerdo (aunque yo, no tuve esa suerte) Os cuento primero la receta y al final, el texto de Maria Montessori, que seguro os va a gustar ;-)


 SUPER VILLANA EN ACCIÓN ;-) 
Mi guapísimo amor perruno KIMBO de cumpleaños 💗💗💗


INGREDIENTES:

- 1 coliflor pequeña
- Una cucharadita de comino molido
- 1 brócoli
- 3 zanahorias
- 3 patatas medianas
- 6 huevos
- Medio vaso de leche
- 2 clavos de olor
- Sal y pimienta blanca
- Un poco de mantequilla para engrasar el molde

xxx Para acompañarlo, una salsa de tomate casera xxx

ELABORACIÓN:

1. En una olla ponemos la coliflor cortada en ramilletes con la leche, el comino, los clavos de olor y la sal. Cubrimos con agua y cocemos durante 15 minutos. Escurrimos, retiramos los clavos de olor y batimos. Aparte, en un bol batimos 4 huevos añadimos la coliflor triturada. Mezclamos y reservamos.

2. En una olla, cocemos las patatas y las zanahorias peladas y cubiertas de agua durante 20 minutos. Escurrimos y trituramos las patatas junto con las zanahorias. En un bol batimos 2 huevos, añadimos el puré de la patata y la zanahoria.  Salpimentamos, mezclamos y reservamos.

3. En una olla ponemos el brócoli cortado en ramilletes. Lo cocemos con agua y sal durante 15 minutos.  Escurrimos y reservamos tal cual.

4. Engrasamos con mantequilla un molde alargado para el horno. Vertemos la
mitad del puré de coliflor. Colocamos a lo largo los ramilletes de brócoli con la cabeza , hacia abajo .Cubrimos con el resto del puré de coliflor y colocamos por encima el puré de patata y zanahoria.

5. Introducimos en el horno precalentado a 200º durante 45 minutos. Servimos con la salsa de tomate casera.

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No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona. No hables con tu hija sobre su cuerpo. No le digas nada si ha perdido peso. No le digas nada si ha subido de peso. Si crees que el cuerpo de tu hija se ve genial, no lo digas. He aquí algunas cosas que puedes decirle en su lugar:

“¡Te ves muy saludable!”, es una muy buena opción.

¿O qué tal: “Te ves muy fuerte”? O: “Se nota que eres feliz : brillas”. Mejor aún: halaga algo en ella que no tenga nada que ver con su cuerpo.

Tampoco hagas comentarios sobre el cuerpo de otras mujeres. No. Ni uno solo; ni positivo ni negativo. Enséñale a ser amable con los otros, pero también a ser amable consigo misma.

No te atrevas a hablar sobre cuánto odias tu cuerpo frente a tu hija, o a hablar sobre tu nueva dieta. Mejor aún, no hagas dieta frente a tu hija. Compra comida saludable. Prepara comidas saludables. Pero, no digas “por ahora no estoy comiendo carbohidratos”. Tu hija no debe de pensar que los carbohidratos son malos, porque sentir vergüenza por lo que comes solo se traduce en sentir vergüenza de ti misma.

Anima a tu hija a correr porque eso la hace sentirse menos estresada. Anímala a subir montañas porque no hay ningún lugar mejor para explorar su espiritualidad que la cima del universo. Anímala a surfear, a escalar paredes o a andar en bicicleta de montaña porque la atemoriza, y eso a veces es algo bueno.

Ayuda a tu hija a amar el fútbol, a remar o el hockey, porque los deportes hacen de ella una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que no importa qué edad tenga, nunca dejará de necesitar saber jugar bien en equipo. Nunca le hagas jugar o practicar un deporte que no adore por completo.

Demuéstrale que las mujeres no necesitan de un hombre para mover muebles. Enséñale a cocinar. Herédale la receta de tu mamá de ese pastel de café de Navidad. Herédale tu amor por pasar tiempo al aire libre.

Quizá tú y tu hija tengan muslos gruesos o una caja torácica ancha. Es fácil odiar estas partes del cuerpo tan lejos de la talla cero. No lo hagas. Dile a tu hija que, si quiere, con sus piernas puede correr un maratón, y que su tórax no es otra cosa que un buen estuche para cargar unos pulmones fuertes. Puede gritar, puede cantar y puede levantar el mundo, si quiere.

Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo para mover su hermosa alma.

- No hables con tu hija de su cuerpo,  Maria Montessori -

6 comentarios:

  1. Me ha encantado tu receta y mucho más el texto de Maria Montessori, tiene toda la razón del mundo.
    Bss

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  2. El texto de Montessori da mucho que pensar. A ver cómo me lo aplico para conseguirlo con Lara.

    La receta es estupenda

    ¡Besos mil!

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  3. Que bueno recordar de vez en cuando palabras como esas... cada mujer un cuerpo, y cada cuerpo, una libertad :)

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  4. Hola Nieves me encanta el brocoli y este pastel tambien. yo tengo muchas recetas de brocoli.
    El texto me parece de lo mejor que he leído en los últimos tiempos y tiene toda la razón del mundo deberían de leerlo todas las madres y todo el mundo, voy a ver si lo encuentro en la web y lo publico en Internet. Tengo una vecina con anorexia y me cae el alma a los pies.
    Besinos
    El toque de Belén

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  5. Me encanta no lo siguiente ,que sepas que ya lo he guardado en pendientes de hacer no deja de decirme comeme ,te ha quedado de relujo y seguro sabe mejor.
    Bicos mil wapa.

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