En
casa de mis padres, la elaboración de los callos, empieza cuando de buena
mañana mi padre se levanta y va a una famosa casquería, que pilla un poco lejos
por cierto, y en la que tiene que hacer una tremenda cola hasta conseguir el
apaño para los mismos.
Luego
mi madre nos llama, porque cuando los prepara, los hace para todos y nos avisa…
“voy a hacer callos”… la novedad en este caso, fue que le dije: “ ahhh
síiiiii??? Pues espera que me apunto, pero esta vez no sólo a comerlos sino que
voy para prepararlos contigo” Así que cogí mi cámara y trás una tarde muyyy
divertida… YA SÉ HACERLOS!!! J
Os
cuento por cierto, antes de que se me olvide, que ya en el siglo XVI los
arrieros y gentes sencillas DE AQUÍ, de Madrid ;-), ya los tomaban en
tascas y fondas, especialmente por la zona de la Cava Baja… en el s.XVI
síiiii!!!













